Con más de 70 millones de dólares recaudados en su primer fin de semana de exhibición en Estados Unidos, arrebatándole el primer puesto en la taquilla a James Bond y con la confirmación de que las secuelas de Crepúsculo también se llevarán a la gran pantalla, esta película se ha hecho un sitio definitivo en el universo de franquicias cinematográficas.

Crepúsculo, para los que todavía no os hayáis hartado de leer acerca de ella y no seáis fans de la saga, explica la historia de amor entre Bella (Kristen Stewart), una joven adolescente que acaba de mudarse a vivir con su padre a un frío pueblo de Washington, y Edward (Robert Pattinson), un vampiro más que sexy, que no se alimenta de sangre humana y que siente una atracción irrefrenable por Bella.

La historia en sí tiene todos los ingredientes para convertirla en el absoluto éxito de taquilla en el que se ha convertido. Sólo lamento que la película no haya acabado siendo todo lo prometedora que podría haberse esperado.

Está claro que las adaptaciones cinematográficas de libros nunca son fáciles. Hay que sintetizar, hay que explicar con imágenes lo que muchos autores pueden pasarse páginas y páginas describiendo, hay que conseguir efectos visuales no siempre fáciles (como que Edward deslumbre a la luz del sol), hay que hacer justicia a la idea que los fans tenían en mente...

Una buena pelicula....